viernes, 11 de abril de 2008

OTOÑO


Desperté en los brazos de mi amado
Cobijada en la tibieza de su cuerpo
Comprendí que el otoño, ya llegado
Con su capa de frio había cubierto
Nuestros cuerpos soñolientos y cansados

Me levante y busque al sol entre la bruma
No respondió jubiloso a mi llamado
Lo había escondido la suave y dulce espuma
De la nube que silenciosa había bajado
A enfriar el jardín humildemente engalanado

Los arboles señoriales se vistieron
de hojas amarillas y rosadas
y van cayendo a la orilla del estero
como sombras de amor enamoradas
del agua que las lleva hacia el clavero.

Allá en tu tierra primavera reina
Sobre los sauces y arboles floridos
El susurro del aire canta luego peina
Los verdes prados y troncos más fornidos
Desentrañando al hombre de su pena.

2 comentarios:

EMMuñoz dijo...

Precioso y expresivo encadenado de quintetos. Muy agradable y emocionante su lectura.
Agradecido por mostrarmelo.

Un beso, Gracia.

Emilio.

G R A C I A G A D E L dijo...

Otro beso para ti, Emilio. Eres muy generoso en tus comentarios
Besos
Gracia