
Quiero que mi caballo se lance cielo arriba,
hacia las cumbres, bordeando la esperanza,
relinchándole alegre a los riscos austeros,
cabalgando, jinete de aguas claras.
Quiero atravesar el río de agua dulce,
que murmura canciones de sorpresa,
cuando ve a mi corcel volar tan alto,
encendiendo de colores la pálida foresta.
Quiero que la linterna que me guía,
alumbre claro y fuerte las montañas,
y las llene a su paso de gallardía.
Quiero que en mi huerto crezcan flores
de la mas pura luz, sin sombra alguna
hasta que mi alma se convierta en Una.